Este primer seminario pretende inducir a la reflexión tanto a alumnos como a
profesores para motivar en ellos actitudes positivas frente a los pacientes.
Consta de dos partes: una dedicada al contexto global de la salud,
relacionándola con aspectos como la igualdad, la universalidad en el acceso y la
comercialización de medicamentos; y otra parte dedicada a aspectos clínicos, a
la actuación de los profesionales sanitarios y también al derecho a la
información y educación de los ciudadanos con respecto a los medicamentos. Para
ello, se han reunido a un plantel de profesionales y representantes
institucionales de reconocido prestigio, entre los que se encuentran el consejero de Sanidad de Castilla-La
Mancha, Fernando Lamata, que hablará sobre los derechos humanos y el
contexto global de la salud; José Torrent, presidente de la
Fundación Robert, que hablará sobre "Medicamentos huérfanos"; la directora de la Agencia Española del Medicamento, Regina
Revilla, que ofrecerá una conferencia sobre "Las garantías de calidad en
un mercado global" o la directora general de Nycomed, Lide
Verdugo, que hablará sobre las "Nuevas estrategias de acceso al mercado
de los medicamentos".
Además, habrá una mesa redonda sobre "Prescripción y
dispensación de medicamentos: consideraciones éticas", en la que el médico de Atención Primaria, especialista en medicina familiar y
comunitaria, Vicente Baos, abordará los derechos del paciente y del
profesional sanitario y la expresidenta de la Fundación
Pharmaceutical Care España, Flor Alvarez de Toledo, expondrá su opinión
sobre la dispensación y atención farmacéutica.
Para mañana martes está
prevista la intervención, entre otros, del ex presidente del
Congreso, Manuel Marín, que ofrecerá una conferencia titulada 'La Unión
Europea y los derechos humanos en el mundo' y del presidente
del Instituto de Derechos Humanos y catedrático emérito de Filosofía del Derecho
de la Universidad Carlos II de Madrid, Gregorio Peces Barba, que hablará
en la conferencia de clausura sobre 'Educación y Derechos Humanos'.
En el
contexto de este seminario habla uno de los ponentes, el doctor Vicente
Baos, especialista en medicina familiar y comunitaria, que habla alto
y claro de las múltiples 'presiones' que reciben los médicos en una sociedad que
tiende a lo que él denomina "medicalización de la vida".
-Doctor,
usted va a hablar en su ponencia de los derechos de los pacientes y del
profesional sanitario, ¿cuáles serían esos derechos?
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Vicente Baos es especialista en medicina familiar y
comunitaria |
-Con respecto a los
pacientes, mi objetivo es analizar la medicalización de la vida y lo que digo es
que el paciente tiene derecho a que no le mientan. En la sociedad en que vivimos
se ha impuesto un estilo de vida en el que la medicina tiene o debe tener
respuestas para todo. Si a tu hijo le deja la novia le llevas al médico para que
le recete un antidepresivo, percibimos la menopausia como una enfermedad cuando
no lo es y prescribimos una citología al año cuando la OMS dice que lo
recomendable es realizar una cada tres años... Todo tratamos de aliviarlo con
fármacos y en esa estrategia entran las empresas farmacéuticas, los medios de
comunicación, las instituciones políticas, los propios lobbies de médicos,
incluso. Se recetan medicinas para todo cuando hay cosas que no se curan con las
medicinas sino con cambios de estilo de vida, pero la capacidad de frustración
de las personas es cada vez menor y todos, desde diferentes parcelas, estamos
elaborando estrategias que producen ansiedad.
-¿El virus de la gripe
A y la alarma social generada sería un ejemplo?
-Sí, claro. El virus
de la gripe A se ha convertido en un fenómeno mediático y político. Las
autoridades sanitarias han generado una alarma excesiva ante un virus que tiene
un índice de mortandad muy pequeño, más pequeño que el de cualquier otra
enfermedad, pero se produce la alarma social y eso se traduce, en el orden
científico, en la toma de decisiones precipitadas y en recomendaciones sin
ningún beneficio. No hay ningún estudio científico que garantice que el Tamiflú,
por ejemplo, sea beneficioso para curar el virus de la gripe A.
-Y
con respecto al derecho de los profesionales médicos, ¿dónde estaría el rigor
ético?
-Es evidente que los profesionales de la salud están
sometidos a gran cantidad de presiones. Tomamos decisiones en un ámbito en el
que participan la industria farmacéutica, las oficinas de farmacia, la
Administración.. Cada uno trata de promocionar sus medicamentos, la publicidad y
la información se entremezclan y al final está la honestidad y el rigor del
profesional sanitario, que es lo que debe primar.
-¿Cómo cree que
actúan la mayoría de los médicos a la hora de recetar, se rigen por esas
presiones o por sus propios criterios?
-Yo creo que la gran mayoría
de los médicos hace un buen uso de la receta y prescribe el medicamento más
adecuado para el paciente, más allá de las presiones que reciba de todas partes.
Lo que debemos exigir a los médicos es estilo personal, rigor ético compromiso
con el paciente.
-¿Los medicamentos genéricos son una panacea para
resolver este problema?
-La Administración ha utilizado los
genéricos como un método de ahorro simple. Visto así, es razonable, pero esto
ocasiona problemas, porque aquí no ocurre como en Inglaterra, donde los
genéricos son botes en los que los farmacéuticos preparan las pastillas
necesarias y listo. Aquí cada genérico tiene su nombre y su caja y si el médico
cambia de un mes para otro el nombre de la receta, aunque tenga el mismo
contenido, se genera una gran desconfianza por parte del paciente, sobre todo si
éste es mayor. Es un asunto complicado, sobre todo porque por otro lado está la
oficina de farmacia, que negocia con las industrias farmacéuticas sobre el
interés de uno u otro medicamento. En fin, volvemos a las estrategias y las
presiones...